David
El final de la década de los noventa, y mi juventud estaba en pleno, los catorce años son buenos cuando tienes cosas en que distraerte.
Muchas veces me fijaba en ese niño del salón de a lado. Un día en una fiesta, de la nada, se me acercó y pidió que fuera su novia.
Todo el fin de semana estuve emocionada y pensando que por fin ese niño se había fijado en mí, sin siquiera yo hacer un solo movimiento. Pensé en todo lo que haríamos y pasaríamos juntos.
El lunes siguiente el llegó a mi salón con una carta y me la dio:
"Lo siento fue un error, no quiero lastimarte, no sabía lo que hacía,
yo creo que tu mereces algo mejor"
David
Lo bueno es que aunque hubiera tenido un fin de semana para pensar en lo que ibamos a hacer después, no lo hubiera hecho.
Ya tengo 22, muy bien que sé cual es verdadera situción.
Muchas veces me fijaba en ese niño del salón de a lado. Un día en una fiesta, de la nada, se me acercó y pidió que fuera su novia.
Todo el fin de semana estuve emocionada y pensando que por fin ese niño se había fijado en mí, sin siquiera yo hacer un solo movimiento. Pensé en todo lo que haríamos y pasaríamos juntos.
El lunes siguiente el llegó a mi salón con una carta y me la dio:
"Lo siento fue un error, no quiero lastimarte, no sabía lo que hacía,
yo creo que tu mereces algo mejor"
David
Lo bueno es que aunque hubiera tenido un fin de semana para pensar en lo que ibamos a hacer después, no lo hubiera hecho.
Ya tengo 22, muy bien que sé cual es verdadera situción.


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