21/mayo/2010
No tengo una sola duda, una sola más, no hay.
Me levanté y fui a la cocina a preparar un café, cuando regrese la cama ya estaba vacía, sólo vestigios de una noche febril quedaban en ella.
El agua de la regadera comenzó a salir por borbotones.
Después de tantos años sigues conmigo, aquel día que escribí ese post jamás me lo hubiera imaginado.
Me levanté y fui a la cocina a preparar un café, cuando regrese la cama ya estaba vacía, sólo vestigios de una noche febril quedaban en ella.
El agua de la regadera comenzó a salir por borbotones.
Después de tantos años sigues conmigo, aquel día que escribí ese post jamás me lo hubiera imaginado.


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