Sola yo, sigo aquí

porqué yo tendría que cambiar, nadie más lo va intentar y no entienden que sigo aquí...

domingo, junio 26, 2005

Hello

Me acosté un rato me sentía muy cansada de aquella jornada tan extenuante. Sólo cerré los ojos por un momento y cuando desperté todo había cambiado. Mi cuarto era otro, los cuadros, las paredes, los muebles, mi cama, eran objetos que yo nunca había visto. Aquel lugar era oscuro, frío, sin color.

Sentí un estremecimiento por todo el cuerpo cuando volteé hacía la cómoda y encontré un artefacto que me pareció muy familiar. Era una cajita musical, no pude recordar instantáneamente donde la había vito antes, pero su forma, su color e incluso su olor me eran muy conocidos; la observé un rato, con bastante curiosidad, esperando que me dijera dónde nos habíamos encontrado antes, obviamente eso no iba a suceder, cuando comprendí esto último salí de mi estado de turbación y decidí abrirla.

Una melodía suave surgió de aquel crisol de madera de pino barnizada, después de que el mecanismo que la activa quedó liberado. De pronto, como un relámpago un recuerdo vino a mi mente, sentí asombró sin saber en que momento se convirtió en temor, solté la caja de música y ésta cayó al suelo que sin más contemplaciones le mostró su dureza y la desmoronó.

Se hizo el silencio pero en mi mente seguían sonando aquellas notas de una manera verdaderamente tortuosa, no me la podía creer, nunca pensé que esto iba a ser realidad algún día. Me desplomé sobre mis rodillas, en cualquier otro caso aquel golpe hubiera sido espantoso pues sufro un mal en los meniscos, y a la menor provocación se quejan de ser mal tratados, pero esta vez no, el dolor desapareció para siempre, ni siquiera lo tenía que pensar ya era inevitable.

El cadáver de mi infancia yacía en el suelo y junto a él yo, llorando amargamente pero sin sentir sufrimiento alguno por la verdad que se me había revelado. No podía sentir pero mis lágrimas no cesaban, me di cuenta entonces de no sólo se puede llorar por sentir un sentimiento exacerbado sino también por la ausencia de él, o de todos. Estuve tumbada mucho tiempo, casi hasta que me sequé, pero otra vez lo digo aquello ya no podía suceder.

Un reflejo del sol en mi cara me hizo abrir los ojos, los abrí, había estado soñando y me tranquilicé, todo fue una pesadilla y nada más, acostada en la cama volteé a todos lados y reconocí estar de nuevo en mi cuarto, no intenté moverme sólo quería sentir aquella tranquilidad que me daba al ver que todo había sido un mal sueño.

No pasó mucho tiempo cuando pude ver que por el umbral de mi habitación cruzaba un hombre de cabellos canos y andar encorvado, detrás de él María, la doméstica, con una cara de espanto que no podía ocultar. Intenté ponerme en pie pero no dio resultado, mi cuerpo parecía no querer obedecerme.

El hombre se acercó a mí me inspeccionó los ojos ayudándose de una pequeña linterna, puso su oreja en mi pecho, me tomó un brazo y miró su reloj, después volteó a ver a María haciendo un ademán con su rostro el cual no pude observar, ella rompió en llanto y los dos salieron del cuarto, sin decir una sólo palabra más.

No lo puedo entender ¿fue un sueño o no? y si lo fue ¿Por qué no puedo levantarme? Y si no ¿Qué hago aquí? ¿Es cierto o no que así iba a ser? Me niego a creer ahora mismo me levanto y me voy…

Ayer fui a mi velorio y hoy a mi entierro, estuve parada junto a mi madre a quien hace mucho que no veía, mi hermana la abrazó, recuerdo que prometí llamarle en su cumpleaños y eso hace meses que pasó, todo el mundo lloró incluso mi padre que siempre pensó que eso no era de hombres. Al final sí me pude levantar pero sin una parte de mí, sin la materia de mi ser.

Yo, yo no estoy muerta, lo he gritado toda la tarde postrada frente a los pedazos de esa caja, la intenté arreglar para que volviera a sonar, no lo conseguí, está totalmente destruida, como yo. Ahora la melodía que tanto tiempo estuvo dentro, celosamente resguardad del mundo exterior, no tiene un medio físico que la haga vivir, ja, igual que yo. Ahora yo estoy muerta fuera y viva, viva, viva en mi mente.