¿Y qué es un beso si no sólo eso?
Que absurdo pensar de mi parte que un beso es algo especial, que tonto y que infantil el pensar que podría ser el principio de algo que no tuviera final. Pero un beso es sólo eso, un simple, llano y estúpido encuentro de dos labios y no de dos personas ni mucho menos de dos almas...
En mi quedó como un tatuaje, un hierro forjado con la forma de tus labios quemó mi ser y lo hizo estremecerse, ¿en ti quedó alguna huella la cual te guiara por un camino hasta mi?, lo dudo, y sin embargo no me puedo arrepentir de llevar esta cicatríz en el cuerpo que recuerda lo que me haces sentir.
Que absurdo pensar en un beso como un pacto entre los dos, que malvado permitir a la inocencia probar el cielo con los labios y depués fingir como que nada pasó.
Hoy te miro, te escucho y hasta te espío, secretamete para que no me puedas notar, hoy tengo miedo de hablarte, tocarte y volverte a besar. Tengo temor, al igual que tu, de lo que vendrá de otra mala pasada que el destino me va a jugar. Empero espero ansiosa, que como ya antes te había dicho, tus ojos me vulevan a mirar, y no solo se queden clavados en mi sino que sean siempre mi luz para seguir.
Quiesiera saber que fue para ti ese beso, pues oí decir por los pasillos de la escuela, que tu no besarías jamás a alguien sólo por besar, pero mi espía me ha contado que ese preciso día te dejaste llavar y nadamás, fue el momento y no te pudiste negar...
Cerraré mis ojos un momento, voy a esperar a que el dolor pasé y cuando me sienta mejor volveré, pues en tus labios quiero quedarme...
En mi quedó como un tatuaje, un hierro forjado con la forma de tus labios quemó mi ser y lo hizo estremecerse, ¿en ti quedó alguna huella la cual te guiara por un camino hasta mi?, lo dudo, y sin embargo no me puedo arrepentir de llevar esta cicatríz en el cuerpo que recuerda lo que me haces sentir.
Que absurdo pensar en un beso como un pacto entre los dos, que malvado permitir a la inocencia probar el cielo con los labios y depués fingir como que nada pasó.
Hoy te miro, te escucho y hasta te espío, secretamete para que no me puedas notar, hoy tengo miedo de hablarte, tocarte y volverte a besar. Tengo temor, al igual que tu, de lo que vendrá de otra mala pasada que el destino me va a jugar. Empero espero ansiosa, que como ya antes te había dicho, tus ojos me vulevan a mirar, y no solo se queden clavados en mi sino que sean siempre mi luz para seguir.
Quiesiera saber que fue para ti ese beso, pues oí decir por los pasillos de la escuela, que tu no besarías jamás a alguien sólo por besar, pero mi espía me ha contado que ese preciso día te dejaste llavar y nadamás, fue el momento y no te pudiste negar...
Cerraré mis ojos un momento, voy a esperar a que el dolor pasé y cuando me sienta mejor volveré, pues en tus labios quiero quedarme...


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